Recientemente, el mercado nacional de ácido adípico ha experimentado una corrección a niveles elevados. Los precios han disminuido gradualmente tras un fuerte incremento en marzo. La dinámica de oferta y demanda industrial presenta una situación de interacción multidimensional, junto con nuevos cambios normativos en el comercio exterior. Su evolución general atrae gran atención del sector industrial. Como materia prima fundamental para materiales poliméricos como el nailon 66 y el poliuretano, el ácido adípico integra cadenas industriales de la petroquímica, fibras sintéticas y plásticos de ingeniería, y sus fluctuaciones de precios repercuten en numerosas industrias aguas abajo.
En cuanto a la evolución de precios, al 16 de abril, el precio de referencia nacional del ácido adípico se situaba en 10133,33 yuanes por tonelada, lo que supone una caída del 4,7 % respecto a los 10833,33 yuanes por tonelada del 1 de abril y una reducción del 4,1 % en comparación con el precio del 15 de abril. Analizando la tendencia reciente, los precios del ácido adípico subieron drásticamente un 26 % en marzo impulsados por los costes. Al entrar en abril, el mercado entró en fase de corrección en niveles altos, con una caída acumulada de aproximadamente el 2,46 % en la última semana, mostrando una dinámica de subida inicial, estabilización posterior y volatilidad en cotas elevadas. En el rango de precios a mediano y largo plazo, el precio medio del ácido adípico en los últimos tres meses alcanzó los 9218 yuanes por tonelada, con un mínimo de 7333 yuanes por tonelada y un máximo de 11033 yuanes por tonelada. Los precios actuales se mantienen en niveles altos del año.
Los factores de coste constituyen uno de los principales motores de las variaciones recientes de precios del ácido adípico. Influenciado por conflictos geopolíticos internacionales y los elevados precios del petróleo crudo, el precio del benceno puro, materia prima aguas arriba, se ha mantenido al alza, aportando un fuerte soporte de coste al ácido adípico. Como insumo esencial para su producción, la escasez de oferta en el mercado de benceno puro, la continua caída de existencias portuarias y la ralentización de las llegadas de importación han mantenido sus precios elevados, lo que indirectamente impide caídas sustanciales del ácido adípico. Paralelamente, los márgenes de producción del ácido adípico siguen bajo presión, con beneficios industriales negativos en la actualidad, y la presión de costes sostiene en cierta medida los precios de mercado.
Por el lado de la oferta, la industria nacional de ácido adípico combina la ampliación de nueva capacidad y el mantenimiento de instalaciones. Se prevé que la capacidad total nacional alcance 4,455 millones de toneladas en 2026. La tasa de operación industrial general se sitúa entre el 60 % y el 70 %, un nivel históricamente bajo. Algunas instalaciones obsoletas permanecen paradas de forma permanente, generando una oferta ajustada en el mercado, mientras que la puesta en marcha gradual de nueva capacidad alivia esta escasez. Nuevas instalaciones de secado han entrado recientemente en fase de prueba de producción, con un consumo energético muy reducido y emisiones de gases de escape superiores a los estándares nacionales. Además, se proyecta la puesta en marcha de gran nueva capacidad en la segunda mitad del año, lo que incrementará la oferta de mercado a largo plazo y ejercerá cierta presión bajista sobre los precios. Tras la reestructuración sectorial, la concentración de capacidad sigue creciendo, con pocos productores operativos eficaces y un patrón de competencia mercantil tendente a la centralización.
La demanda presenta una marcada diferenciación estructural, con una debilidad en los sectores tradicionales frente al notable crecimiento de los mercados emergentes. Los principales campos de consumo tradicional del ácido adípico son el poliuretano y las materias primas líquidas para suelas de calzado. En la actualidad, la tasa de operación de estos sectores es inferior al 50 %, con una demanda de adquisición débil y fuerte rechazo a las materias primas de alto precio, lo que limita en cierta medida el margen de subida de precios. Los sectores emergentes se han convertido en el principal motor de crecimiento de la demanda, con un consumo creciente en el nailon 66 y el plástico biodegradable PBAT. Se estima que el consumo anual adicional de ácido adípico alcanzará unas 300.000 toneladas en 2026. No obstante, condicionada por la relación oferta-demanda y la competencia sectorial aguas abajo, la tasa de operación de la nueva capacidad emergente podría no cumplir las previsiones. La lenta recuperación de la demanda no es suficiente para absorber completamente la oferta adicional procedente de la industria upstream.
En materia de comercio exterior, las exportaciones nacionales de ácido adípico enfrentan nuevos retos. En abril, la Secretaría de Comercio Exterior de Brasil anunció la apertura de la segunda revisión de extinción antidumping sobre el ácido adípico importado de China, para productos bajo códigos arancelarios específicos. Esta revisión tendrá cierta influencia en las exportaciones chinas de ácido adípico a Brasil. Asimismo, tras el fallo preliminar antidumping de la Unión Europea contra el ácido adípico de origen chino y la entrada en vigor oficial del arancel sobre carbono, se prevé una contracción de las exportaciones nacionales hacia la UE. El sector está diversificando progresivamente sus destinos comerciales hacia mercados emergentes de Asia, Oriente Medio y África, donde las exportaciones a Asia suponen más del 50 % del total.
En materia de transformación industrial, impulsada por los objetivos de doble carbono y la normativa ambiental rigurosa, la industria nacional de ácido adípico acelera su modernización ecológica y de alto valor añadido. Los procesos de producción tradicionales presentan alto consumo energético y gran complejidad en el tratamiento de residuos. La normativa ambiental cada vez más estricta impulsa mayores inversiones medioambientales y actualizaciones tecnológicas, incrementando la proporción de procesos productivos más limpios y eficientes. Al mismo tiempo, avanza la industrialización del ácido adípico de base biológica, que ha alcanzado la fase de verificación demostrativa de escala de 10.000 toneladas. Sus propiedades bajas en carbono y sostenibles amplían su penetración en sectores emergentes como el nailon 66 de gama alta y materiales de impresión 3D, abriendo nuevas vías de alto valor añadido para el sector. Además, constituye una estrategia fundamental para que las empresas afronten barreras comerciales y mejoren su competitividad central.
Perspectivas futuras: a corto plazo, apoyados por los costes y la escasez de oferta, se prevé que los precios del ácido adípico mantengan una volatilidad en niveles elevados sin variaciones drásticas. Se prestará especial atención a la evolución de precios del benceno puro y al ritmo de reposición de existencias en sectores aguas abajo. A mediano y largo plazo, con la puesta en marcha sucesiva de nueva capacidad en la segunda mitad del año y un crecimiento de la demanda inferior a lo esperado, persistirá un exceso de oferta en el mercado y los precios irán retrocediendo gradualmente. Se estima que el precio medio anual de 2026 fluctúe en torno a los 7000 yuanes por tonelada. Para las empresas aguas abajo con demanda de adquisición rígida, se recomiendan compras escalonadas para evitar riesgos de compra a precios elevados. Asimismo, se aconseja vigilar la innovación tecnológica industrial y el desarrollo de aplicaciones emergentes para aprovechar las oportunidades estructurales del mercado.